Elijas el que elijas, la especificación detrás es la misma: un exterior rígido de doble pared, un separador o celda de pulpa alrededor de cada botella, vidrio que nunca descanse sobre vidrio, latas encajadas con 2 cm de acolchado en cada cara. Una reclamación por daños se contrasta con ese estándar: un lote reembolsado tras haberse embalado conforme a él sigue debiendo la comisión.
Solo los compradores dentro de la zona que elijas pueden pujar por este lote; nadie fuera de ella tiene forma de ganarlo.
Cada lote lleva su propio cargo de transporte, añadido sobre el remate y pagado directamente a ti: la comisión del 22 % se calcula solo sobre el importe del remate. Quien puja ve la tarifa hasta su propio país, y su total entregado completo, antes de que entre la primera puja.
Fija una cifra por región, calculada para el lote entero tal como llega. Cubre todas las regiones a las que envías; pon 0 donde la entrega no te cueste nada.
Añade una tarifa por país solo donde te interese: sustituye a la cifra regional únicamente para ese país. Mantenla contenida cerca de casa y honesta en el extremo más lejano de tu alcance.
Hasta tres: la botella, la etiqueta, los árboles. Cada una aparece como miniatura en cuanto la adjuntas.
Si cierra por debajo de la reserva pero por encima de la mitad, se abre una ventana de 24 horas antes de liquidar nada: acepta la puja vigente, espera a que el líder suba hasta tu cifra, o deja pasar ambas y quédate el lote. Por debajo de la mitad de tu reserva el lote sigue siendo tuyo sin más, y por encima la decisión siempre te espera a ti.
Cada lote recibe un vistazo rápido por nuestra parte antes de salir, normalmente el mismo día.